El huevo

El huevo

Está cambiando la imagen del huevo, de “elemento restringido” a muy recomendable.
Según las evidencias científicas, la ingesta de huevo no sólo no parece incrementar el riesgo cardiovascular, sino que aumenta significativamente los niveles de luteína y zeaxantina en sangre, dos carotenoides que podrían tener un efecto positivo en el desarrollo de la arterioesclerosis. Además el huevo es una fuente rica en proteínas de alto valor biológico, esenciales para configurar una dieta saludable.

 

El huevo tiene un alto contenido en vitaminas y minerales, también posee antioxidantes (selenio, vitamina E, carotenoides), ácido fólico y colina, necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Por tanto, y en el marco general de una dieta mediterránea de alimentación saludable, sería perfectamente posible configurar un modelo de dieta a nivel individual que incluya, ¿porqué no?, un huevo al día.

El huevo es una de las producciones ganaderas más sostenibles, es decir, es muy eficiente en el uso de recursos para la obtención de un alimento de muy alta calidad nutricional. En el futuro, con una población creciente que necesitara en 2050 el doble de alimentos que se producen en la actualidad, el huevo jugará un papel muy importante para conseguir una dieta saludable y que permita a la población de amplias zonas del mundo hoy en desarrollo cubrir sus necesidades nutricionales básicas, especialmente a partir de proteína de origen animal de alta calidad, que es la más escasa en su dieta.